martes, 9 de agosto de 2016

El Avance que no parece avance (Bazan,I.)

Hola, soy Elisa Bazán -alias Ixel-. Soy Chilena y juego Magic desde mi época de colegio. Todo comenzó porque algunos amigos jugaban y, técnicamente, me arrastraron al juego. Seguí jugando casual por un largo tiempo, pero siempre con intención de jugar de forma competitiva, lo cierto era que, por diferentes razones -tiempo sobretodo- no había podido entregarme a ello hasta que en Diciembre de 2015 me decidí; comencé a comprar las cartas para armarme un mazo tipo 2 (estándar), que es de lo más competitivo junto a Modern en Chile, y comencé a jugar Ramp RG.

Sobre los resultados, bueno, en general soy de las personas que aprenden haciendo y debo meterle mucho trabajo a las cosas que hago, el Magic no fue una excepción. Partí perdiendo todo lo que jugaba e, imaginaran lo frustrante que resulta pasar varios días jugando y no ganar nada ¡Ni siquiera UN match! Por suerte y conociendo mi forma de aprender, me fui comiendo toda la frustración y repitiéndome "dale, sigue, que así aprendes" y efectivamente, fui aprendiendo. Cada vez que me ganaban un match le preguntaba a mi oponente en que me había equivocado o que me recomendaba (algunos contestaban, otros no) y así fui mejorando.

Desde el inicio comencé a asistir a los PPTQ -que son de los torneos abiertos más competitivos a los que podía asistir en Chile el promedio de jugadores en un PPTQ es de entre 60 y 80 jugadores- bajo la lógica "si vas a perder, que al menos sea con los que quieres llegar a vencer" y estos torneos han sido mi mayor orientador en cuanto a mi avance, ya que me han indicado qué ir cambiando en el mazo, de acuerdo al meta que se da en estos eventos y no en los menos competitivos de la semana. También me fueron puliendo en las condiciones de juego competitivo; presión, imposición de tiempo, actitud hacia los oponentes, extensión de los torneos. Y lejos ¡Lejos! Debo decir que la mejor decisión que pude tomar fue asistir a estos torneos desde el inicio, aunque fuera de cabeza a perder todos los match.

Actualmente juego Estándar y Modern, ya he pasado por algunos mazos con estrategias distintas y, debo admitir que es algo relajante mirar hacia atrás y ver el avance. Aunque no lo parezca, estamos en un juego en que se pierde o se gana; simple, no tiene más matices, pero si te quedas con eso en el largo camino que es llegar a convertirte en un jugador competitivo, muy probablemente la frustración te tumbe de cabeza al cabo de unos cuantos meses. A mí me costó varias semanas pasar de perder 2-0 a perder 2-1 ¿Qué matiz tiene esto? Pensarán que no mucho en concreto, pero yo sabía que algo estaba avanzando como jugadora. Luego de esta etapa, pasar a ganar partidas. Irme de un PPTQ con un 1-6 (1 victoria y 6 derrotas) fue el primer premio a mi constancia luego de 4 meses jugando -básicamente en cada minuto libre que tenía-. Actualmente, mi mejor resultado en un PPTQ es un 3-1-3 (3 victorias, 1 empate y 3 derrotas) y, sí, sigue siendo un resultado mediocre en el standing, sigo estando de mitad para abajo pero ¡Ey! ¡Hace unos meses atrás no podía ganar ni un match! Y es verdad, a veces hasta yo lo olvido y me frusto... y pienso en tirar todo a la basura, pero por suerte, siempre tengo amigos que están recordándome esa época en que no hacía nada con una baraja tier 1.

El camino a convertirte en un jugador competitivo en Magic es lento si no tienes alguna clase de talento natural, pero ahora es cuando resuenan en mi cabeza las palabras que en su momento le escuche a uno de los mejores jugadores de Chile, Rodrigo “Koko” Soto: “Magic no es plata, Magic es tiempo”, y, curiosamente es cierto, eso es lo que se requiere; jugar mucho, tener tiempo de ir a torneos, analizar el metagame, practicar y practicar y practicar ¡Nada más! En ese sentido los que hemos decidido embarcarnos en el camino de llegar a ser jugadores competitivos estamos haciendo una inversión incluso más grande que el dinero, una inversión de tiempo tremenda y el tiempo es lo único que no recuperaremos, por eso es clave invertir muy bien tu tiempo, en especial cuando estas empezando

¿Es mejor jugar un FNM en X tienda o juntarme a testear con X grupo de personas? o ¿Es mejor ir a un PPTQ o un GPT donde aprenderé más? Yo me decidí por asistir a los torneos más competitivos desde un inicio y así, ir optimizando el tiempo que le dedico al magic en aprender sobre los torneos que pretendo ganar, y bueno, siento que dentro de todo me han dado resultados. El avance en mi caso ha sido lento, pero constante, y de eso se trata este camino; ser todos los días un poco mejor jugador que ayer sin perder de vista el camino recorrido para que la frustración no nos coma en el camino, y siempre, siempre, tener en cuenta ese avance -que no parece avance- en el standing, pero que van a ser los primeros resultados del trabajo que realices como jugador.

Aprovecho de agradeces a cada una de las personas que me han apoyado en este camino y que han dedicado tiempo a jugar conmigo, corregirme y darme sus comentarios, en especial a quienes siempre están conmigo sufriendo en cada torneo y testeo y a quienes van dedicadas cada victoria que consigo en este camino: Rodrigo “koko” Soto, Ernesto Gutierrez, Diego Palma, Kabir Hussein y los consejos de Don Christian Stone.

viernes, 20 de mayo de 2016

Planos para el Pueblo #3 ~Magic FanFics~ (Paletta,L. y Hochman,S.)

    Y bueno, si había que contar la historia había que contarla, pensé. Salvarse con una historia no estaba nada mal. Liliana se había sentado junto a la cama, mirándome como una niña que espera los cuentos de la abuela. Algún sexto sentido caprino me decía que detrás de esos ojos pintados de sombras había más edad de la que aparentaba, y que en realidad la niña allí era yo por lejos. E incluso mis cabras en sí propias parecían muy lejanas, como si la habitación tuviera un kilómetro de largo. Mordisqueaban un tapiz con la imagen grabada de un cuervo negro.

-¡Yoco! ¡Miroslav! ¡Pórtense bien!

-No les hagas caso, nunca me gustó ese tapiz -me dijo Liliana, inclinada sobre uno de los brazos su asiento, con los esbeltos nudillos bajo el mentón- ¿Entonces, tenías un hermano llamado Josu?

-Hozu -le corregí- se pronuncia con un sonido suave antes de la “O” y marcando bien la “z”.

-Cuéntame de él.-

-Oh, Hozu es un niño adorable. No más alto que un saltanejo, pero igual de travieso. Le encantan las historias de aventuras y quiere ser un caballero cuando crezca.

-¿Ah sí? -sonrió.

-Sí, estamos ahorrando para comprarle un buen caballo y una buena armadura. Mi familia tiene una granja. Pequeña. Algunas cabras, calabazas, tomates, higos. Esas cosas. Nunca fuimos ricos, pero nunca nos faltó nada...

-Pasa a la parte violenta -interrumpió, bostezando.

-No hay una parte violenta -la miré, confundida. Ella se irguió en su silla.

-¿No? ¿Ninguna banda de asaltantes quemó tu granja y pasó por la espada a tu familia? ¿Tu hermano no creció para ser un guerrero sanguinario y tuviste que detenerlo? ¿No recibieron la visita del Hombre Cuervo?- ¿Hombre Cuervo? ¿Qué? No...

-¿Y cómo fue que se activó tu chispa sin haber visto cara a cara a la muerte?

-Ah, eso fue una tarde de invierno. Estábamos leyendo sobre Jace junto al fuego: de la vez que salvó a una familia de boggarts de unos malvados cazadores elfos, en Lorwyn. Hozu quería que actuemos la escena, qué él sea Jace y yo la malvada prefecta elfa. Fuimos al corral a buscar a Yoco y a Miroslav y ellos fueron los trasgos. Pero creo que me metí demasiado en personaje porque un parpadeo más tarde la nieve había desaparecido y yo estaba en medio de una llanura repleta de Kithkins cabezones. Hozu se quedó en casa, pero las cabras quedaron… No sé cómo explicarlo. ¿Unidas a mí?

Liliana bufó.

-Ya sé cómo termina esto. Te cruzaste con el insoportable de Ajani y él les explicó amablemente a tí y a tus cabras todo lo que significaba ser un planeswalker y la justicia y etcétera, etcétera.

-¡Sí! ¿Conoces a Ajani también?

-Una vez consumí las almas de toda su manada -me dijo, levantando una mano para mostrarme una pulsera de dientes de león-, y antes de que terminasen de pudrirse envié a sus hermanos contra él.

-Oh…

-¿Y Jace estaba también allí?

-No, pero cuando llegué aquí a Innistrad lo reconocí y me prometí que iba a encontrarlo para pedirle su autógrafo y llevárselo a Hozu. Pobre, debe estar muriéndose de miedo allí sólo en la casa. Eso, claro, si puedo volver a encontrar mi plano de origen. Aún no entiendo muy bien cómo funciona esto de la navegación en las eternidades ciegas.

-Por supuesto, que iba a esperar de tí que caíste tan fácil en batalla. Ni siquiera sabes usar tus poderes... -después de decir esto pareció perder todo el interés. Se echó para atrás y se puso a juguetear con un bastón que había estado apoyado junto a la silla. ¡Mi cayado! ¿Cómo no lo sentí? Parecía flotar ingrávido entre sus manos, con un aura fantasmal. Usualmente vira entre blanco y verde, pero ahora estaba... ¿Violeta? ¿Existe la magia Violeta?

-No, pero la necromancia puede asumir ese color si se conjura en forma debilitada. Casi, sin volverse técnico, se le puede llamar compasiva.

-¿Qué dijiste? -pregunté aterrada- ¿Oyes mis pensamientos?

-Yo no dije nada -contestó ella.

     Entonces una piedra redonda reventó la ventana, que un segundo antes había estado pintado con unos crisantemos muy bonitos de esmalte. Antes de que un segundo terminara de pasar arrojaron una prenda de cuero sobre los vidrios rotos y el hombre de azul cruzó por la abertura, abriéndose camino contorsionandose como un gusano, ya que tenía las manos temblorosas repletas de rollos de pergamino. Cayó en el suelo como una palta madura y se levantó de un salto, mirando hacia todas partes a la vez con los ojos hinchados y ojerosos. Estaba despeinado, sucio, y con unos parches disparejos de barba que parecían manchas de chocolate.

-¡Jace, la ventana estaba abierta! -exclamó Liliana, apuntándole con mi cayado- ¿Y cómo subiste hasta aquí? ¡Esto es un segundo piso!

-¡No hay tiempo para explicar, esto es muy importante! -dijo Jace, yendo frenéticamente de una punta a otra, por todas partes con sus pergaminos- ¿No hay una mesa o algo?
-Ahí, junto al tapiz mordisqueado del cuervo -dije yo.  

     Jace no parecía darse cuenta del todo de que yo estaba allí, pero aceptó sin problemas las instrucciones que venían de una voz incorpórea. Moviendo la cabeza como uno de esos títeres mecánicos que asienten todo el tiempo cruzó la habitación, espantó a mis cabras que le estorbaban y se puso a desplegar sus pergaminos y mapas que desbordaron a la pobre mesita, y encima de todo eso dejó caer un libro gordo encuadernado con tenazas de metal. Pasaba las páginas con tanta fuerza que parecía que desplumaba una gallina.

-He estado en la mansión Markov y en Nephalia, junto a la costa, investigando -decía, a toda velocidad, sin levantar la vista-. Por todas partes, pistas, indicios. La persona que escribió este diario lo sabía todo. Es decir, previó todo. Los vampiros empotrados en las paredes, los marineros ahogados trepando desde las profundidades para aullarle a la Luna como lobos, los ángeles enloquecidos. Aquí hay un acertijo que quiere ser descifrado, pero se me resiste. La clave de todo está en éste plano, en algún lugar.

     Liliana fue a ver que era todo eso que estaba diciendo que lo perturbaba tanto. Cuando intenté levantarme yo también las piernas me fallaron y terminé desparramada en el suelo enredada en la sábana. Mis piernas hasta la rodilla tenían el mismo tono violáceo de mi cayado, ¿Eso es necromancia compasiva? ¿Liliana me venció solamente jugando?

-Sí, estaba jugando contigo -contestó Jace, otra vez leyendo mis pensamientos-. Ahora ven que tú también estás en el libro.

-¿Yo estoy en el libro?

     Me fui acercando con dificultad, y no logré ponerme de pie del todo hasta casi asomarme a la mesita. Vislumbré destellos de dibujos retorcidos hechos con carbón por sobre ilustraciones de tinta, y una cantidad creciente de garabatos y marcas sobre una caligrafía perfecta. Cada página había más, y el trazo se volvía más violento, como si la mano que los hizo no pudiera contener su ansiedad. Jace señaló una mancha indescifrable.
-Aquí. Tú, la cabra blanca, estás entre los criptolitos y los antropófagos skaabs y… -me miró por primera vez- ¿Quién eres tú a todo esto?

    No tenía ni idea de qué me estaba hablando pero, ¡Si Hozu me viera, conversando con el mismísimo Jace Beleren! Me erguí, orgullosa.

-¡Yo soy--

-No es nadie, Jace -interrumpió Liliana-. Una novata. ¿Tienes algo aquí que no sea un delirio sin sentido?

-¿Delirio sin sentido? Liliana, aquí está todo lo que siempre busqué, mos, lo que, ahora me doy cuenta, siempre tuve dentro mío pero no podía salir. Mira la perfección de los trazos de la soratami, la inevitabilidad de su lógica. Es una mente de hierro, con la fluidez del agua y la sutileza del rocío. Es como asomarse a un atardecer de sol, y descubrir que las estrellas fugaces son los bigotes de un gato.

-Que poético -dijo Liliana-. ¿Y a mí por qué me importa?

     Antes de que pudiera contestar tocaron la puerta. Se asomó un zombie de levita podrida diciendo que había visitantes en la entrada. Algo de emisarios de una tal Gissa. Liliana le dijo que espere. Jace me observaba sin parpadear como si yo también fuera una pista del acertijo, y en lo profundo de mi mente se escondiera el absoluto.

-¿Jace? -dijo Liliana con suavidad- ¿Por qué me importa?

-¡Sí! -dijo él, como saliendo de un trance-. El destino de éste plano, qué digo, el destino del multiverso depende de esta investigación. Si no hacemos algo para llegar al fondo y descubrir los secretos dentro de los secretos podrían morir millones cuando las puertas del infierno se abran y de allí salga aullando una horda de--

-Ajam. Como imaginaba. No me importa para nada -enfiló hacia la puerta, ordenándole a su sirviente que le prepare un carruaje y unos caballos de inmediato.

-¡Liliana, espera por favor! -dijo Jace.

-Volveré pronto. Mientras tanto duerme una siesta y recupera lo que te quede de cordura.

-Pero...

-Vámos cabras, ustedes vienen conmigo.

-¿Cabras? -pregunté-. ¿Qué quieres hacer con mis cabras?

-Son mis cabras ahora. Yoco, Miroslav, vengan aquí.

     Ellas la obedecieron, ignorándome por completo. Entonces las vi como si lo hiciera por primera vez. Las espaldas torcidas, el pelo enflaquecido y quebradizo, los ojos sin pupila inyectados de sangre, retazos de tapiz colgando de sus bocas entreabiertas.

-¿¡Qué les hiciste a mis cabras!?

-Las convertí en algo más útil -contestó, haciendo con las manos una bola de energía negra en la punta de mi cayado-. Quizás algún día te haga el mismo honor.

     Me abalancé sobre ella gritando, y desperté en el suelo, sin saber cuánto tiempo había pasado, y sintiendo todo el cuerpo violeta. En la habitación no había nadie excepto por Jace, que estaba arrodillado junto a mí, comparando mi cara con uno de sus pergaminos.

-Vamos, levántate -dijo, ayudándome a ponerme de pie. La hoja tenía un círculo alquímico rodeado de símbolos que jamás había visto en mi vida, por eso sabía que eran alquímicos.

-¿Qué sucedió? ¿Dónde está Liliana?

-No importa, estaba ciega a la verdad. Ahora todo depende de nosotros.

-¡Pero tengo que recuperar mis cabras! ¡Y mi cayado de pastora! ¿Qué voy a hacer? ¡He perdido mis poderes!

-Los poderes van y vienen -dijo Jace, trepando por la ventana rota-. Las cabras también, supongo. La verdad es para siempre.


(Paletta, L.)

Planos para el Pueblo nace de una colaboración literaria entre uno de los mejores cuentistas de la comunidad Magiquera de Argentina, y una jugadora que se cree cabra.
Trataremos a Planeswalkers poco conocidos por el multiverso, así como también a los mas renombrados, y contaremos las historias que Wizards no se atreve a mencionar.

miércoles, 20 de abril de 2016

Planos para el Pueblo #2 ~Magic FanFics~ (Paletta,L. y Hochman,S.)

    De entre los diversos pero pocos viajes que había tenido por los multiversos, quedar plantada como una de esas coloridas calabazas que crecían en la granja de mi plano natal, terminar en Innistrad quizás de alguna forma era inevitable. No se por que, llegue aquí. Aun no domino esto de “rasgar las barreras de los mundos”, ya que soy relativamente nueva a todo esto. Se que quejarme no sirve de nada, pero lo hago igual. Y digo esto mientras que uno de mis acompañantes barbudos descansa ante mis pies.

    Luego del encuentro con los ángeles y la jauría de hombres lobo, cada cual había vagado por su propio rumbo hasta que se pusieran un poco mas neutras las cosas. Regresé a uno de los pueblos cercanos, en donde nos acomodaron en una de las habitaciones de la taberna. Ellos decían que estaban bastante desocupados, debido a las tragedias que habían sucedido hace algunos días. Comentaban las chismosas del pueblo, que eran los demonios quienes habían corrompido la mente de la esposa del capellán, otros comentaban que era la misma razón por la cual los ángeles se habían vuelto locos, y así dado su espalda a quienes mas lo necesitaban.

    Mientras observaba por la ventana, a esa gran luna plateada a la cual muchos aldeanos llaman la comadreja de seis patas. Pensé en que quizás esta era la razón, por la cual había vagado a este plano, quizás aquí necesitaban de nuestra presencia. Mientras observaba la luna, sombras danzaban en la misma, al creerme loca, me frote un poco los ojos, para quizás obviar que eso solo era un producto de mi imaginación. Con sumo cuidado me levante de donde descansaba, sin despertar a los demás, y con movimientos ligeros me desplace hacia la ventana. La luna danzaba consigo misma, pero aunque pareciera así, eran las sombras de los ángeles que sobrevolaban nuestro pueblo, los que se veían reflejadas en ella. Me di la vuelta y pegue mi espalda contra la pared, cayendo lentamente hasta estar sentada bajo la ventana sobre la cual hace un rato me hallaba.
Este plano simplemente no era para mi, extrañaba el olor de la cosecha, y el como se sentía el pasto húmedo entre mis dedos. Mientras miraba a mis pequeños dedos moverse de un lado al otro, escuche una conmoción en la parte inferior del edificio, y de pronto con un salto, volví a posarme sobre la ventana; un hombre con capucha azul salia apresurado con un caballo y un guía. Había algo sobre el que me intrigaba, casi como esa campana que usaba para llamar al rebaño, algo me decía que tenia que seguirlo.


    Desperté a los que aun seguían dormidos, salí y arme mi carreta con mis dos mejores cabras, y los seguimos. Para que no fuéramos detectados, mezcle un poco el olor a nuestro alrededor, ese era un hechizo nuevo que había aprendido junto a los “Narilargas” (una tribu muy particular, cabe recalcar). Avanzamos a paso veloz y conciso, pero en medio del camino, se apresuraron varias bestias de gran tamaño que casi hacen que volquemos. Antes de pegar un buen insulto al aire, recordé que aun estábamos bajo la protección del hechizo. A lo lejos escuche unos aullidos y sabia que eran los hombres lobo nuevamente, pero sin embargo: estos actuaban de forma diferente. Cuando los alcanzamos, uno de los caballos había sido masacrado, mientras que el hombre de la capucha azul, no se podía encontrar por ningún lado, apresuramos mucho mas el paso y finalmente llegamos a una mansión antigua, con rejas grandes y una niebla color violeta de espanto. Un temblor me recorrió todo el cuerpo, y supe que nos habíamos metido en territorio desconocido.

    Traté de abrir la puerta pero no pasaba nada, ningún hechizo: nada. Mordida de cabra: nada. Patadas: nada. Era impenetrable. Nos pasamos casi toda la noche tratando de abrirla, hasta que caímos dormidos a los costados de la misma.
Fue un sonido profundo y elevado, el que nos despertó, y la puerta se abrió por su propia voluntad en dos, y algo que parecía humano salio a recibirnos. Nos miro con sus ojos vacíos y ropa rasgada, señalándonos que pasemos.
Algo me decía que este ser, ya no estaba vivo, pero había algún tipo de magia en el que lo mantenía en este estado de “no-vida”. Seguimos por medio del jardín de la mansión. Y uno de mis allegados trato de desviarse para mordisquear un poco el pasto, pero en vez habían cuerpos plantados en la tierra y flores de aromas tóxicos y venenosos.
La puerta que nos daría la bienvenida, era vieja pero se mantenía en buen estado, se abrió con un rechinar y sentí como si miles de ojos vacíos pusieran su mirada sobre nosotros. Me quité las botas, para no manchar el piso prístino que se encontraba mi paso (supongo que por costumbre de mi gente) y nos señalaron hacia un gran salón, en donde mas de estos cuerpos se hallaban y al fondo sobre una gran silla de madera, estaba sentada una hermosa mujer, de cabellos oscuros y ojos color violeta.
Los cuerpos de las criaturas se hicieron a un costado y nos dejaron pasar.


    -¿Quienes son aquellos que osan interrumpir mi morada en estas horas de la noche?- pregunto. Pronto me halle sola, mis allegados habían desparecido entre la multitud de no vivientes: -Hemos seguido al hombre de la capucha azul- conteste. -¿Jace?-, pregunto ella con mucho interés casi interrumpiendo mi respuesta. Se paro de donde estaba y camino hacia mi. Ahí fue cuando lo sentí. Era una caminante. -¿Que buscas con el?-, volvió a preguntarme mientras me miraba de pies a cabeza. -Hemos venido de otro lugar muy lejano...- ,y ni bien puede seguir contando ella me interrumpió: -Eres una caminante-, me dijo inclinando un poco la cabeza y mirándome a los ojos. En ellos vi algo que jamás olvidare: El reflejo de la muerte misma, quizás mi muerte, no sabia. Algo me decía que esta mujer, era algo mucho mas de lo que aparentaba. -Mi nombre es Liliana-, dijo dándome la espalda y regresando a su silla. - Y esta es mi mansión, el hombre al cual buscas se llama Jace, y ya ha dejado estos dominios-. La miré desconcertada. -¿No me dirías a donde iba?-, intenté sacarle algo de información. -¿A cambio de que?, yo siempre quiero algo a cambio, quizás la vida de tus sirvientes. Veo que también tienes un par, nunca había visto algo como ellos-. Pronto mi mirada busco por todo el salón implorando de que aun estuvieran ahí, cuando creí que las cosas se habían puesto de mal en peor: a lo lejos los vi, fuera del salón bien placidos.

    Había tratado de llevarme bien con Liliana, pero vieron como son las magas de la magia negra: piensan que cualquier cosa sin alma es de su propiedad. Ella se quería llevar todas mis cabras. Cabras, seres del demonio...
Y no hablo de los aquellos seres del averno, que habitan en lo mas oscuro, que han caído mas allá de lo rescatable, cuyo corazón era mas negro que la noche bajo Innistrad, sino de aquellos seres demoníacos, con cuernos y pezuñas que en ese momento devoraban mis botas.

    -Si, no nos puedes ayudar, creo que lo buscaremos por nuestra cuenta-, le dije ya desanimada.
-¿Y por que crees que te dejaré ir tan deprisa?- Me pregunto mientras se miraba las uñas bien pintadas.
-Pues....- Mi mente quedo vacía.
-¿Viste?, no tienes ninguna respuesta para mi, es mas hasta me podría divertir un poco contigo-. -Llévenla- exclamo y simplemente sentí como los cuerpos se abalanzaban sobre mi.

    Cuando menos lo esperaba, mi bastón ilumino el salón con un resplandor que expulso algunos de los cuerpos. Esto era lo lindo de la magia blanca: no le caía muy bien a los seres putrefactos. Pero a su vez era bastante impredecible, ¡maldigo esto de ser novata!.
Mis allegados al darse cuenta de que era lo que estaba pasando, dejaron mis botas por suerte y se pusieron a mordisquear las piernas de no vivos. Daba gracias, que también ellos tenían un apetito muy voraz, pero igual aun no tan controlables. Intentamos hacernos campo ante la horda de muertos que nos acosaban, y peleamos con todo nuestro ser. Cuando todo parecía estar bien, de la nada sentí una mano sobre mi cuello, alzándome del suelo.
-¡Ya me cansé!- Liliana dijo muy tranquila, y esta vez sus ojos eran eternamente negros y las marcas sobre su rostro emanaban un fuego infernal. Traté de respirar y de no caer en la eterna oscuridad. -Pronto estarás bajo mi mando.- Sonrió mientras se me iba de a poco la vida. Y en ese momento dije mis ultimas palabras: -Hozu, lo siento hermano-. Liliana me soltó de la nada, y mi cuerpo casi ya sin vida retumbo en el salón. -¿Que has dicho?- Liliana me miro perpleja. Reuní el poco aliento que me quedaba y murmure. -Mi hermano, ha....- y el mundo se volvió negro.

    Desperté con los dos cabros a mis costados. Estaba en una habitación bien cuidada, uno de los no vivientes me miraba (O mas bien creía que me miraba) desde la puerta principal.
Miré a otro de los costados y la vi sentada ahí, mirándome intrigada.
-Eres bastante débil, no me servirías de nada- dijo con una sonrisa. -Has dicho algo acerca de tu hermano- continuo.
-Yo también he perdido al mio, hace mucho tiempo ya. Cuéntame sobre el y quizás te cuente sobre Jace.-
Y supe ahí, que quizás esta tal Liliana, no me caería tan mal.

(Hochman, S.)


Planos para el Pueblo nace de una colaboración literaria entre uno de los mejores cuentistas de la comunidad Magiquera de Argentina, y una jugadora que se cree cabra.
Trataremos a Planeswalkers poco conocidos por el multiverso, así como también a los mas renombrados, y contaremos las historias que Wizards no se atreve a mencionar.

martes, 22 de marzo de 2016

Planos para el Pueblo #1 ~Magic FanFics~ (Paletta,L. y Hochman,S.)

"Should you take it in mind to ride a springjack, remember: there are easier ways to fly, and harder ways to break your skull." -Lann of Cloverdell


      Lo primero que aprendí al llegar a Innistrad, casi apenas al momento de haber emergido de las eternidades ciegas, es que aquí todo lo gobierna una ángel todopoderosa llamada Avacyn, que ahora se le dio por purificar el plano de humanos. La gente que he encontrado escondida en los pinares profundos y fríos, con el problema agregado de los hombres lobo, o atrincherada a fierro y cemento en las últimas ciudades y aldeas dicen que esto antes no era así. Qué Avacyn antes era buena y los protegía. Y bueno, como no queda nadie ahora los tengo que proteger yo, supongo. Es la magia blanca en mí, no puedo evitarlo. Tengo ese sentimiento de que cuando uno de esos ángeles con plumas rojas que le hacen el trabajo sucio se le aparecen a alguna aldea, queriendo incendiarles el techo de paja de las casas con su lanza, o bien reducir a los habitantes a cenizas, de interponerme de un salto y decirle como solían decir ellas mismas cuando se enfrentaban con un vampiro de la casa Falkenrath ¡Alto ahí rufián, por qué no te metes con alguien de tu calibre! O algo parecido. Y entonces lo que tengo es mi cayado de pastora para abrirle la cabeza a bastonazos secos o bien si el ángel se le da por volar muy alto y hay alguna cabra o saltanejo en la cercanía, marcarla para que ellas la confundan con una deliciosa lata y le muerdan las plumas entre todas hasta que no pueda volar más y entonces sí: bastonazo.

       Y después vienen los aldeanos con sus tricotas de algodón rasgadas a decirme ¡Gracias señorita! ¡No sé lo que hubiésemos hecho sin usted! Y me invitan a comer los pasteles de pan que hacen con los mendrugos que les quedan entre las ruinas, y a veces alguna tira de asado si por casualidad al momento de llegar yo las vacas están lo suficientemente gordas como para justificarse amasijar alguna. Yo les acepto el agasajo para no contrariarlos: ya han padecido suficiente y me gusta que se sientan pudientes como cuando Avacyn los protegía de las tinieblas, en lugar de entregarse en cuerpo y alma a ellas. Sí les rechazo el vino dulce, pero porque me cae mal siempre. Pasamos la noche bailando al ritmo de las flautas de caña que tocan las cabras, y cuando despunta el alba me voy, andando por el sendero de grava que se vuelve primavera a mi paso. A dónde sea que vaya: primavera perpetua. El Sol, las lavandas coloridas, los saltanejos y las cabras que brotan de abajo de la tierra como si fueran calabazas peludas y todo eso. Nadie me preguntó si era lo que yo quería cuando descubrí que era una planeswalker. Lo que más extraño del invierno es arrebujarme en una manta con una taza de té a leer Las Memorias de Jace, que no son realmente de él si no más bien un registro de las que fue borrando a lo largo de sus andanzas. Pero claro, una vez que una aprende a caminar por los planos y asume una responsabilidad con sus habitantes, todo eso queda firmemente atrás.

       Pero en Innistrad, no fue mucho el tiempo que reventarle los ángeles le haya pasado desapercibido a la Avacyn. No pasó una semana de que yo me haya estado paseado por la campiña de Kessig, que es dónde merodean los hombres lobo de noche, que me crucé con un grupo de tareas mandado especialmente para lidiar conmigo. Me las encontré cuando cité al alfa de una manada lobuna para conversar un pacto de no agresión con una aldea de mil doscientas personas llamada Bestlington. El tipo estaba hundido en cuclillas, con las rodillas a la altura de la cara, y rascándose el codo, hablándome de cuando no pueden controlarse y necesitan comer. Completaban el círculo, alrededor del fuego, dos de mis cabras guardaespaldas, con las armaduras de bronce bruñido y los cascos con plumas que se compraron en Theros, y los matones más bigotudos y amenazantes que había en aquella manada.

 -Y por supuesto -le dije yo-. Todos necesitamos comer. ¿Pero no han pensado en hacerse vegetarianos?

-No es lo mismo -dijo el Alfa. Se llamaba Morris y tenía los ojos rojos como astromelias.

-Morris, mira lo que voy a hacer. Miren todos, eh.

      Saqué unas semillitas de soja del morral, las planté en un agujerito que hice y luego tapé con el cayado, y moví las manos para acelerar el crecimiento. Cuando los brotes estuvieron listos, hice harina y después milanesa. Las cocinamos a las brasas y les gustó bastante. Mientras tanto, me contaron su historia:

-Muchas noches de indigno e inútil esfuerzo de resistir las pasiones que nuestra sustancia nos impone hemos venerado a la Luna. Sensación de involución al amanecer entre las vísceras orgánicas. ¿Cuántos hombres y mujeres se privilegian de hogares techados teniendo en sus fachadas puramente humanas los colmillos más afilados y la maldad más terrible que nuestras formas bestiales, y que además amanecen sin culpas? Una vez identificados, debemos eludir captura de los que fueron compañeros de labranza y de bebida, de celosos cátaros, cazadores y ángeles furiosos. El que adoptó el lobuno nombre de Morris fue el primero de nosotros, inmortal. Nos impuso la aplicación consciente de su poesía para controlar nuestro estado de ánimo. Teníamos la sensación del lobo, la nariz que veía por nuestros ojos brumados por la noche, más la fecundidad de la consciencia humana más pura. Sin embargo, la afición a la sanguinolenta carne sustituía el juicio en los momentos de mayor hambre…

      Y todo así. Morris hablaba de Morris en tercera persona porque no era el original, sino un alfa que había asumido el título al morir el anterior. Por eso decían que Morris era inmortal en aquel Oeste boscoso. Pero no habíamos terminado de cenar, y ya estaba pensando que me había olvidado en la aldea las tartas de manzana que las señoras de Beslington habían estado horneado todo el día, que las nubes se deshicieron en ángeles. Como las abejas de un panal que es atacado, bajaron a cosa de veinte metros de nuestro círculo, con la capitana brillando en rojo y blanco como una gallina, y las dos largas espadas alistadas frente a ella.

-¡Yo, Gisela de la Noche Dorada -exclamó- les ordeno cesen ya estas injurias contra la luz de Avacyn y agachen la cabeza infame ante la inevitable purificación!

-Se terminó la primavera -dije, poniéndome de pie y acomodándome el blanco vestido. Las cabras balaron en asentimiento, desclavando las lanzas de la tierra.

       Gisela se me vino encima y le retuve las estocadas con el giro del cayado. Le enganché una en el alabeo de la punta y se la hice saltar como leche hervida. La atajó el hombre lobo Morris, que era el único que podía transformarse aunque no hubiera luna llena. Pero la otra se me vino por el costado a cosa de un de repente y me deshilachó una de las tiras del vestido con manga y todo. Entonces yo me tenía que sostener la tela para que no se me cayera con una mano y con la otra pararle los sablazos. Mis cabras, bien entrenadas y en formación, trataban de ensartar a los angeluchos que les revoloteaban alrededor como si fueran salmones voladores, y uno que otro hombre lobo se les animaba a las trompadas, soltándoles unos improperios que no les había escuchado ni a los cíclopes de los barrios Gruul de Ravnica. Morris era el que más fácil la tenía, con la agilidad y la fuerza de un lobo y para colmo la espada mágica y dorada que calentaba tanto que dejaba tajos en el aire.

       Un respiro me dio Gisela cuando pegó un salto hacia atrás, dándole la orden a sus tropas de que fueran a recuperarle el arma, y al mismo tiempo me levantó la mano envuelta en llamas para fulminarme. Yo lo que le hice fue revolearle un arco de semillas para que se le peguen en la ropa, el pelo y la armadura y se nutran con su enojo y germinen que de gusto. Así, la capitana de la Hueste de la Noche Dorada terminó atrapada entre hiedras de fresas, calabazas, tomates rojos y repollos blancos. No daba abasto a quemarlos, porque le seguían creciendo cada vez más rápido, y se le sumaba algún que otro saltanejo que le salía de la boca. Terminó hartándose de todo el asunto y jurando que iba a “cortarme la cabeza con mi propia espina dorsal” desapareció en una nube de oro en polvo con todos sus ángeles quién sabe a dónde.

      El campito entero quedó regado de puré de frutas caramelizadas para el postre y mi olvido de las tortas de manzana que habían horneado las señoras de Beslington pasó desapercibido. Morris volvio a su forma humana y quedamos en retomar los diálogos para la noche siguiente, ya que era alérgica a las plumas.
(Paletta, L.)

Planos para el Pueblo nace de una colaboración literaria entre uno de los mejores cuentistas de la comunidad Magiquera de Argentina, y una jugadora que se cree cabra.
Trataremos a Planeswalkers poco conocidos por el multiverso, asi como tambien a los mas renombrados, y contaremos las historias que Wizards no se atreve a mencionar.

lunes, 21 de marzo de 2016

Elfos... elfos everywhere !



ELFOS

Por: Serena Sosa


En esta entrada les quiero hablar de elfos. ¿Por qué elfos?, se preguntarán. Bien, antes que nada, amo los elfos. Cuando recién empecé a jugar me armé un mazo de elfos que juntaba maná a lo loco y después tiraba una Fireball a la cabeza y se acababa el mundo para el oponente. Desde ese momento y, desde antes debería decir, los elfos fueron mi locura, mi amor, mi todo. 

Desde los elfos de Tolkien hasta los de Magic, pasando por todas las variedades entre literatura, mitología y películas, estas criaturas, más dioses que humanos, más poderosas que muchas otras, son las más hermosas y presentes dentro del universo del MTG. 

Pero antes de seguir hablando de mi amor especial por los elfos y de mi basta colección de ellos (que hasta ahora cuenta con unos 240), quiero que comentemos un poco de su historia. 


UN POCO DE HISTORIA

Los elfos son asociados con el maná verde. Son ubicuos en todo el multiverso, los segundos en importancia dentro de los muchos mundos donde también hay humanos. Los únicos planos en los que no se han visto elfos son Kamigawa, Ulgrotha, Mercadia, Theros y Tarkir. De acuerdo al equipo creativo de Wizards, los elfos estuvieron presentes alguna vez en Innistrad, pero todos ellos fueron llevados a su extinción.

Los elfos, normalmente viven en bosques y son cercanos a la tierra y la naturaleza. Dentro del juego, muchos elfos producen maná por sí mismos. Además, viven mucho más que los humanos, aunque no se sabe cuánto. 


ELFOS RECONOCIDOS

A lo largo de la historia, vario elfos han destacado tanto por sus hazañas como por su relación con otros personajes importantes del Multiverso. Algunos de ellos poseen una carta representativa (Rofellos de Llanowar, Yeva Heraldo de la Naturaleza, Eladamri señor de las frondas, Nissa Revane), pero hay otros a los que sólo se los ha nombrado como citas al final de una carta o en las historias que uno puede encontrar en la WIKIA. 

¿Alguien conoce a Cylia? Ella fue quien venció a Progenitus, obligándolo a adoptar forma de Hidra Avatar. Y a pesar de que se quedó completamente ciega, de alguna forma logró vincular su magia con la de Progenitus y se convirtió en una "vidente" (seer), pasando ese poder al siguiente líder de su tribu. Este vínculo (llamado Anima) le permitía ser sensible a la magia, por lo que podía "ver más allá". El actual Anima de Naya (los elfos Cylianos, seguidores de Cylia), es Mayael. 

Y Freyalise, quien ejecutó el hechizo que acabó con la Era de Hielo (Ice Age) sobre Dominaria. Ella fue una hechicera de fuego que se enfrentó a su mejor amigo de la infancia, Jason Carthalion, por orden del Rey Miko, quien estaba bajo la influencia de Tevesh Szat (una fuerza maligna también reconocida como Planewalker). Producto de la pelea, Jason asestó un golpe mortal a Freyalise cuando ella poseía todo su poder concentrado. Al momento de su ascenso, el maná favoreció a la híbrida aunque casi la volvió loca. Con la ayuda del Archimago Eterno, Jodah, ella se convirtió en una Planewalker.

Seguro que nadie sabía de estas historias, ¿no? Freyalise era mitad humana y mitad elfa. Cylia era una elfa completa que vivió en Alara y evitó que Progenitus destruyera completamente el plano sólo "porque estaba aburrido". 

Pero, como dice el texto ambientativo del Skyshroud Poacher "It's OK. They are just elves" (Está bien, son sólo elfos.)


MAZOS

Por supuesto, como parte de mi amor por los elfos, nunca me han faltado los mazos que los tenga a ellos como el centro. Como los únicos formatos que suelo jugar son Commander y Tiny Leaders, he elegido una serie de comandantes que se adaptan a diferentes estrategias. Aunque los comandantes son elfos, no todos los mazos son tribales.

Mis favoritos son:

Edric, Maestro espía de Trest
Rhys, el redimido
Yeva, Heraldo de la Naturaleza
Ezuri, Líder Renegado
Dwynen, daena de Hojas Doradas
Eladamri, señor de las frondas


Edric, Maestro espía de Trest

Éste es un mazo verde-azul en el cual la habilidad de Edric permite jugar muchas criaturas de costes baratos y que tengan habilidades que se disparen con la habilidad de hacer daño o de robar cartas. Así que robamos, robamos y robamos. Pegamos, pegamos y pegamos. Como las criaturas suelen ser de fuerza y resistencia pequeña (1/1, 2/2, 1/2, etc), los oponentes no se molestan en eliminarlas rápido, lo que a la larga te crea un ejército de tiernas criaturitas molestas y asesinas.


Rhys, el redimido

Jugar con Rhys es algo que me pareció divertido y entretenido, aunque no es un mazo de los que más use. Para empezar, sus habilidades son caras a pesar de que él entra al campo de batalla en primer turno, si se quiere. ¿Pero para qué meterlo? Es un 1/1 que a nadie le va a interesar que se quede ahí. Básicamente, el mazo intenta poner tokens de lo que sea (hasta babosas carnívoras asesinas), hacerlos grandotes con algunos encantamientos y matar al oponente atacándolo. 

Claro que tenemos dos grandes contras: no tenemos forma de robar cartas y, muchas veces, nos limpian la mesa con las manos nada más. Pero como un gran pro: nosotros nos volvemos a armar rápido.


Yeva, Heraldo de la Naturaleza y Dwynen, daena de Hojas Doradas

Dos diosas del mono verde. Tanto Yeva como Dwynen tienen un coste de 4 maná que prácticamente las hace entrar en un 2do turno al campo de batalla. Ambas tienen habilidades increíbles: Yeva hace que tus criaturas verdes tengan destello y Dwynen interactúa con el resto de los elfos dándoles mayor fuerza y resistencia, además de la posbilidad de ganar vidas con un batallón en el campo. Lo que las diferencia es la estrategia a plantear en un mazo donde ellas sean comandantes (sí, hasta ahora hablamos sólo de commander). Con Dwynen podemos hacernos un mazo tribal de elfos. Con Yeva, podemos hacer chanchadas con bichos grandes. A la hora de armar un mono verde en commander, seguro que ellas dos son mis principales amigas. 



Ezuri, Líder Renegado y Eladamri, señor de las frondas


Dos increíbles señores. Por un lado tenemos a Ezuri, nos cuida a los elfos y además les da esteroides. Después tenemos al señor de las frondas: los vuelve una pesadilla para el oponente, quien primero va a tener que sacar a Eladamri del campo para poder quitar al resto de los elfos del medio. En este caso, los dos son mis elecciones para armar un mazo de Tiny Leaders: precisos y rápidos, además de letales con Ezuri tanto como comandante como dentro del mismo mazo. 



Para concluir con esta entrada, sólo me resta decirles que si antes no tenían en mucha estima a estas criaturas, comiencen a mirarlas con otros ojos. Puede que no parezcan muy poderosos, que no sean grandes criaturas que al entrar al campo desatan una Damnation o algo similar, pero sí son criaturas que, en grupo, se ponen feas. Leí por ahí, en alguna parte de internet, donde decía que "los elfos se atraen entre ellos", haciendo alusión a la facilidad con la que un mazo de elfos se vuelve poderoso a medida que vamos jugando más y más de ellos.


Espero que les haya gustado la lectura y nos veremos luego con más. 

jueves, 17 de marzo de 2016

Commander - Prime Speaker Zegana - Por Serena Sosa (Arg)


COMMANDER
Prime Speaker Zegana
GU Combo-Control

Por: Serena Sosa


Hace algunos años empecé a jugar Magic de la mano de mi marido, Ciro Brizzio (Juez Nivel 1) y de un grupo de amigos a los que les gustaba el tema de que una chica aprendiese sobre este tipo de cosas. Me entusiasmé rápido con el juego y pronto me armé unos mazos para aprender con cartas que uno de ellos me regaló para un cumpleaños. 

Más tarde, cuando tuve más tiempo y ganas, aprendí a jugar diferentes formatos (Standard, Legacy y un poco de Pauper). No soy buena compitiendo porque suelo enojarme, así que preferí dedicarme a los formatos que fueran más lúdicos en vez de competitivos, como al Pauper. Al poco tiempo se hizo conocido el EDH, más tarde llamado Commander y es el único formato al que me dedico hoy en día. 

Es por eso que en esta ocasión les voy a hablar de mi mazo preferido: un verde-azul combo-control que no pierde una y no da tregua. Espero disfruten esta entrada. 



¿De qué se trata este mazo?


Zegana, básicamente, roba cartas. La idea podría ser poner bichos grandes que hagan que Zegana, al entrar al campo, se infle y robes 10 o 15 cartas... ¿Pero qué haces con esas cartas una vez en tu mano? Es ahí donde entra la estrategia de cada uno.

En mi caso, el mazo tiene bichos con varias habilidades que se disparan al entrar al campo de batalla o cuando se cumple cierta condición. No son solo bichos grandotes, sino que además son de utilidad dentro del campo.  


Pero bueno, antes que nada, vamos por la base.


¿Dónde está el maná?

Como el comandante ya de por sí es caro (6 maná no es joda) y el resto de los hechizos de criatura suelen tener un costo similar, la idea es poder rampear rápido, llenarte la mesa de tierras y jugar con total libertad. Teniendo verde, rampear no es tan complicado, pero hay que saber elegir qué cartas nos convienen y cuáles son de relleno. En mi caso, elegí algunas en particular que me gustan, conjuros como:

* Cultivar 
* Alcance de Kodama



Ambos buscan 2 tierras y ponen una en el campo girada

* Explosive Vegetation
* Reclamo de Veloceleste

Ambos buscan 2 tierras y las ponen en el campo. La ventaja está en el Reclamo de Veloceleste, que no sólo busca cartas de Bosque, sino que las pone enderezadas en el campo. Esto es una enorme ventaja porque nos deja buscar cartas como Breeding Pool o Tropical Island, que nos añaden tanto el azul como el verde que vamos a necesitar para castear los hechizos del mazo. 

Además lleva criaturas como:

* Oráculo de Mul Daya
* Sakura-Tribe Elder
* Coilling Oracle
* Venado Bruñido

Y otras como Yavimaya Elder y Solemn Simulacrum que además te dan un plus de robar carta cuando mueren.

Otras cartas que pueden ayudar con el maná son: Sol Ring, Sello Simic y Llave Rúnica Simic.(La Llave Rúnica puede ser reemplazada por una Linterna Cromática, lo que además hace que no tengamos problemas después con el maná).

  



TIERRAS

Por supuesto, no podemos hablar de Ramp si no tenemos Tierras. Mi selección es la siguiente:

* 11 Bosques
* 8 Islas
* Misty Rainforest
* Torre del Relicario (porque vamos a robar muchas cartas)
* Tolaria West (porque vamos a querer usar la habilidad de Trasmutar si necesitamos buscar algo como, por ejemplo, un Pacto de Negación)
* Ruinas de la Academia (útil para devolvernos esos artefactos que nos rompen)
* Dust Bowl (esa tierrita molesta no nos va a molestar más)
* Command Tower
* Halimar Depths

Y otras tierras que nos añaden maná tanto azul como verde: Simic Growth Chamber, Breeding Pool, Tropical Island (si tienen el dinero para comprarla), Thornwood Falls, Hinterland Harbor, Temple of Mystery, Yavimaya Coast, Flooded Grove, Simic Guildgate.

 





Y ahora, ¿qué sigue?

Y ahora... Ahora viene la parte divertida. 


COUNTERS


Como les dije antes, este es un mazo combo-control, así que vamos a empezar a explicar la parte del Control. 

Es importante contar con una buena cantidad de Counters dentro de nuestro mazo para poder quitarle la posibilidad al oponente de jugar cosas que nos puedan molestar a corto o largo término. Y siempre hay cosas que nos molestan.

Counter básicos como Counterspell o Negate siempre son esenciales, ya que ambos cuestan sólo 2 maná. Luego tenemos otros que nos dan beneficios, como la Captura de Plasma (4 maná) que al resolver nos dará la posibilidad de añadir maná en nuestra primera fase principal pre-combate, igual al coste de maná del hechizo contrarrestrado. Contra mazos de bichos grandes esto es una bomba, porque nos da al menos 5 o 7 maná más para nuestro siguiente turno. 

Algunos como Rewind nos permitirá tener el maná de nuevo disponible; Forbid es un counter recurrente siempre y cuando tengamos cartas en la mano para descartarnos (y vamos a tenerlas); Pact of Negation nos sirve siempre, pero es un alivio tenerlo cuando por algún motivo nos hemos tappeado. Desertion nos va a permitir robarnos un artefacto o una criatura al momento de contrarrestrar, así que sus 5 maná de coste nos dan risa. Tenemos una Mystic Snake y un Draining Whelk, que además los podemos buscar con cualquier carta que busque criaturas y, la joyita del mazo: Voidslime, no es solamente un counter de hechizos, sino que contrarrestra habilidades activadas y disparadas, lo que nos puede salvar en alguna situación extrema en la que nos estén por machacar con algo. 

Muchos me dirán que jugar con Counters no es divertido y puede ser. Mi mazo lleva 10 en total. En un principio llevaba más pero fui reduciendo la cantidad para agregar otras cosas que me parecían más divertidas. 

  



COMBO


Ahora vamos con el Combo. ¿Por qué combo?, se preguntarán. Es sencillo: porque no es tan fácil hacerlo y eso hace que el resto del juego sea más divertido. 

Básicamente las cartas implicadas en el Combo son las siguientes:

* Palinchron
* Deadeye Navigator
* Primer-Speaker Zegana
* Terastodon
* Acidic Slime

Los combos son los siguientes:

** Palinchron + Deadeye Navigator = Maná infinito
** Deadeye Navigator + Prime Speaker Zegana = Robar carta hasta el cansancio
** Deadeye Navigator + Terastodon / Acidic Slime = Rompemos cosas molestas

Si tenemos en el campo el Navegante, Zegana y Palinchron, podemos emparejar primero con uno y después con el otro para agregar maná y robar cartas prácticamente al mismo tiempo. 

En el caso del Terastodon me dirán "pero le das bichos 3/3 a los oponentes". Es entonces cuando entran otras cartas en juego: Grieta ciclónica y devolvemos todo lo que no controlamos a la mano de sus propietarios; Capsize que hace básicamente lo mismo, siempre y cuando tengamos al Palinchron también en juego para generar el maná necesario. 

Teniendo al Navegante y a Zegana en juego, podemos hacernos con otro combo: Psychosis Crawler + Rite of Replication. Robamos cartas y los oponentes pierden vidas... listo! El Rito también podes jugarlo sobre el Terastodonte o sobre el Palinchron... ¿Qué más querés? 

¿Querés seguir haciendo chanchadas? Bueno, acá te dejo otras cartas que complementan. Suponiendo que no puedas traerte tu Terastodon o tu Palinchron... o que alguien más te juegue un Navegante. Bueno, la idea es tener respuestas, por eso lleva otras criaturas que ayudan al combo como: Phantasmal Image, Prhyrexian Metamorph, Clever Impersonator y Body Double. Prácticamente podés copiar lo que necesites y listo.

  

 




Buscando el Combo

Acá ya llegamos a la parte donde tenemos que justificar las otras cincuenta cartas del mazo. Verán, no es todo Combo y Control... no, hay mucho más por hacer con el mazo. 

¿Cómo podés buscar esas criaturas que necesitás?

Hay muchas maneras, desde luego. Pero yo uso mis preferidas y las que más se adaptan a mi estrategia (también las que más al alcance de mi mano estuvieron):

* Cenit del Sol verde
* Tooth and Nail
* Birthing Pod
* Survival of the Fittest

Por supuesto, hay muchas otras criaturas, encantamientos y conjuros que pueden servirte y que quizás tengas más a mano: Chord of Calling y Fauna Shaman son igual de buenas (incluso el Chord es mejor que un Cenit o un Tooth and Nail). 

 

 


¿Y si necesito robar cartas porque mi mano está pobre?

No te preocupes, tengo un repertorio de cartas que pueden darte alguna ventaja de cartas:

* Inspiración Súbita
* Impulse
* Fact or Fiction

Todos instantáneos, todos rápidos.

* Urban Evolution

Por 5 maná, robas 3 cartas y además te permite jugar una tierra adicional. Para un cuarto o quinto turno es una muy buena forma de llenar tu mano y además de ascelerarte un turno más, que es algo que siempre vas a necesitar.

* Golpe de Ingenio

Para vos o para dekear a alguien, aunque ésto es menos probable a que lo uses en vos mismo para poder tener una ventaja de cartas.

* Esfinge de Uthuun

Es una criatura, es 5/6 (te da 5 contadores para Zegana) y encima tira Fact or Fiction, así que tiene muchos pros aunque cuesta 7 maná. 

* Trompo Adivinador del Sensei

Aunque no te da ventaja de mano, sí te da ventaja de estrategia de campo a futuro, así que todo mazo debería tener uno. 

También son útiles cartas como Scroll Rack y Zenith del Sol Azul.

 
  





PARA COMPLETAR...

Si querés más maná además del que tenes y un bicho grande, podés ponerle un Vorinclex, Voice of Hunger. Si querés robarle una criatura que hay en el campo a un oponente, un Gilded Drake es muy útil. Si la criatura está en el mazo, un Bribery es lo mejor. Si estás jugando contra un oponente que juega al final del turno del resto de las personas, podés usar un Teferi, Mage of Zhalfir para que deje de molestar... Con una Seedborn Muse te asegurás tener siempre todo enderezado así hayas gastado hasta la última gota de maná en tu último turno... Lo mismo con un Turnabout en caso de que debas hacerlo para contrarrestrar algo o para simplemente enderezar lo que necesites.

Con Naturalize y Krosan Grip te llevás esos artefactos o encantamientos molestos. Con la Bestia Interior te comés tranquilamente una tierra o un planeswalker que se esté haciendo el vivo. Con un Nevinyrral's Disk ponés la mesa en jaque. 

Otras cartas interesantes: Trinket Mage, Esfinge Consagrada, Tutor Místico, Eternal Witness, Cripta de Tormod, Kruphix, Dios del Horizonte, Time Spiral.

  


Más allá de las cartas que yo elegí para el mazo y que decidí tirarlo para el lado del combo-control, cada uno puede decidir incluirle otras criaturas que les sirva o le gusten más. Hay gran variedad y muchas estrategias posibles para considerar.

Espero que les haya gustado mi pequeña reseña.

Nos leemos más adelante.